| |
Y por que hago tanto énfasis en ver la obesidad como lo que es; una enfermedad;, Pues, de que otra manera puede llamarse a un estado de alteración de la salud que compromete seriamente la calidad de vida; limitando la posibilidad de libre deambulación, con restricciones severas para las actividades básicas cotidianas; disfunción sexual en ambos géneros; pobre pronostico de expectativa de vida, pues existe una relación demostrada entre, peso, talla, y medidas corporales en especial perímetro abdominal, en que a mayor perímetro, porcentual mente menos expectativa de vida tendrá el paciente en relación con la población general; por otro lado es innumerable, la cantidad de enfermedades que aparecen o son agravados por la obesidad; para mencionar solo algunas tenemos: La diabetes, hipertensión arterial, enfermedad coronaria, cáncer de seno y cerviz, enfermedades de la vesícula biliar, cáncer gástrico, disfunción sexual , infertilidad y depresión entre muchas más.
Con todo lo anterior, no podemos llamar a la obesidad de una manera distinta a una enfermedad con todas las de la ley, por lo tanto exige ser enfrentada como lo que es.
Desdichadamente, como históricamente el paciente obeso fue relegado a la condición de paria y vicioso de la comida, aquellos pacientes que buscaban solución a su problema, al no encontrarlo de manera adecuada en la medicina clásica, caían en manos de charlatanes e inescrupulosos, que con ofertas de píldoras mágicas, masajes, inyecciones, aplicación de sustancias en la piel y un sinnúmero mas de “tratamientos” sin ninguna respaldo científico, aplicados por personas sin entrenamiento adecuado que con absoluto desconocimiento de esta enfermedad, lo único que lograban era; si no agravar el problema, generar en el paciente tal grado de sensación de fracaso personal; que los hacia considerarse irrescatables y sin otra perspectiva que terminar desahuciados, personal y socialmente.
Afortunadamente, los países desarrollados en la medida que ha pasado el tiempo al identificar la gravedad social de la enfermedad y la implicaciones personales de esta, han asumido el problema en su real dimensión y ya es posible ver el tratamiento del paciente obeso, como una disciplina de la medicina clásica, con abordajes terapéuticos multidisciplinarios y excelentes resultados.
Dentro del manejo moderno del paciente obeso, debemos distinguir dos modalidades terapéuticas validadas por la literatura medica, como son el manejo medico, y el manejo quirúrgico.
El uso de medicamentos que controlen el apetito o ansia por comer, sumados a sustancias que limiten la absorción de ciertos nutrientes como las grasas, mas una rutina de incremento de la actividad física y control de los alimentos que se ingieren, corresponde a la primera modalidad, , si bien la literatura medica , muestra resultados de pérdidas de peso de hasta 50 kg, con manejo medico, lamentablemente el seguimiento histórico de estos pacientes, también muestra, que sin importar el total de kilogramos perdidos, en el tiempo, el promedio de kilogramos que le paciente logra mantener como perdidos, solo corresponde al 13% de su peso total, lo cual para una persona con sobre peso leve es satisfactorio, pero que decir de alguien a quien su sobrepeso exceda los 40 o 50 Kg.??.
Con el fin de lograr mejorar los resultados, desde hace mas de 40 años en el mundo y 4 en Bucaramanga, se están realizado procedimientos quirúrgicos cuyo objetivo es generar un cambio anatómico en el sistema digestivo, de manejar que el paciente obtenga saciedad con un volumen de alimentos ingeridos notoriamente menor y con un fenómeno de absorción parcial de estos, lo cual logra que al menos el 50% del exceso de peso se pierda en el primer año con algunas técnicas básicas y hasta el 90% con las técnicas mas avanzadas.
Talvez, no sea él numero de kilogramos perdidos por el paciente el factor más importante a considerar, sino la mejora general de todos los aspectos de su vida que va ligado a disminuir su volumen corporal, no necesariamente esperar llegar a su peso ideal. Hemos visto como el paciente que obtiene una perdida lenta y progresiva de peso, sostenida, sin exceder de 1kilogramo por semana, controla adecuadamente los síntomas de los problemas asociados con su obesidad, mejora la calidad de su vida personal e intima, incrementa su actividad física y disminuye el consumo de medicamentos.
Bucaramanga es una ciudad en desarrollo, centro académico con 3 facultades de medicina, con instituciones hospitalarias de alto nivel de complejidad y eficacia, con profesionales médicos íntegros y dedicados al tratamiento moderno y adecuado de los pacientes; la obesidad no es la excepción; nuestros pacientes desde hace muchos años no necesitan desplazarse fuera de la ciudad para ser adecuadamente tratados ni esperar la esporádica asistencia de médicos itinerantes, pues nuestra ciudad, nuestras clínicas y nuestros médicos, pueden ofrecer la mejor medicina del mundo.
JULIO ALBERTO GARCIA BARCO. M.D.
|